San Miguel de Allende, Gto., 19 de noviembre de 2025.

El Gobierno Municipal cumplió uno de los compromisos más importantes en materia hídrica: asegurar el suministro de agua potable para las familias sanmiguelenses durante los próximos 50 años, mediante la conclusión del proyecto estratégico del acueducto y la puesta en marcha de su quinto pozo.

El nuevo pozo TSA-14, ubicado en la zona de San Marquitos, se integra a los ya operativos TSA-01, TSA-05, TSA-06 y TSA-13, formando una batería interconectada que fortalece la red principal de SAPASMA y consolida la infraestructura hidráulica más robusta del municipio en décadas.

Durante la supervisión de los trabajos, el presidente municipal Mauricio Trejo destacó que este pozo, con una inversión superior a 8 millones de pesos, alcanzó un rendimiento de 62 litros por segundo, capacidad suficiente para abastecer por sí solo a la mitad de la zona urbana.

«Este pozo arrojó 8 pulgadas de agua. Un gran, pero gran pozo. Con esto podríamos dotar de agua potable a la mitad de la zona urbana. Ya son cinco pozos conectados a la red principal, que garantizan los siguientes 50 años de agua para San Miguel de Allende. Hoy terminamos un proyecto que iniciamos hace cuatro años: recuperar el agua para San Miguel», señaló el Alcalde.

El sistema completo del acueducto opera a través de una línea de impulsión de hierro dúctil de 5.2 kilómetros, con diámetros de hasta 24 pulgadas, que permite conducir un gasto total de 300 litros por segundo hacia la red principal del municipio.

Más de 130 mil habitantes serán beneficiados directamente, incluyendo a 2 mil familias de San José de la Posta y San Marquitos, que ya cuentan con su propia red de distribución y suministro continuo del vital líquido.

«Defendamos lo nuestro y pongámonos en orden por los siguientes 50 años. Seguimos chambeando con compromiso para dejar un mejor San Miguel que el que recibimos», agregó Trejo.

Con esta infraestructura hidráulica, San Miguel de Allende confirma que la palabra vale y que la planeación estratégica puede garantizar sustentabilidad, orden urbano y bienestar para las próximas generaciones.