Mientras las dirigencias nacionales de ambos partidos contemplan sumar fuerzas en Guanajuato rumbo a 2027, en San Miguel de Allende existe una postura local que apunta a competir sin coalición.
El tablero político rumbo a las elecciones de 2027 comienza a mostrar sus primeras señales de negociación en Guanajuato. Las dirigencias nacionales del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI) han abierto la posibilidad de construir alianzas electorales en distintos municipios del estado, y San Miguel de Allende figura entre los territorios considerados.
El tema cobró relevancia luego de que Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del PAN, afirmara que su partido trabaja en la construcción de posibles acuerdos políticos en Guanajuato.
«En Guanajuato estamos haciendo esa construcción», expresó Romero, al explicar que Acción Nacional buscará alianzas en aquellos lugares donde la suma de fuerzas represente un factor para ganar, tomando en cuenta las condiciones políticas y electorales de cada territorio.
El dirigente panista también señaló que las decisiones se trabajarán con la dirigencia estatal, los principales liderazgos del partido y la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
Este posicionamiento coincide con la propuesta de Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, quien planteó una posible coalición con el PAN en alrededor de 16 municipios de Guanajuato, entre ellos San Miguel de Allende.
La intención de ambas dirigencias tiene como uno de sus principales objetivos fortalecer su competitividad electoral y evitar que Morena amplíe su presencia en el estado.
SAN MIGUEL: ¿ALIANZA NACIONAL O DECISIÓN LOCAL?
Sin embargo, la posibilidad de una coalición en San Miguel de Allende no está exenta de diferencias.
El pasado 20 de octubre, la dirigente estatal del PAN, Juanita de la Cruz Martínez Andrade, manifestó que la militancia panista del municipio había expresado su intención de competir sin alianza en 2027, con el propósito de buscar recuperar la Presidencia Municipal.
Esta postura contrasta con la propuesta de Alejandro Moreno de incluir a San Miguel de Allende en una eventual coalición PRI-PAN.
El escenario plantea una interrogante política: ¿hasta dónde pesará la estrategia de las dirigencias nacionales frente a las posturas y decisiones de las estructuras locales?
Por ahora, los acercamientos y declaraciones no representan un acuerdo formal ni garantizan que ambos partidos competirán bajo una misma candidatura en el municipio.
LA SUMA DE PARTIDOS NO GARANTIZA LA SUMA DE VOTOS
Más allá de las declaraciones, una eventual alianza tendría que superar varios retos: conciliar intereses, definir candidaturas, distribuir espacios políticos y, sobre todo, conseguir que sus respectivas militancias respalden un proyecto común.
En San Miguel de Allende, donde el PAN ha gobernado y el PRI busca recuperar presencia política, una eventual coalición podría modificar el escenario de competencia electoral.
La ruta hacia 2027 comienza a delinearse desde las dirigencias nacionales, pero su viabilidad dependerá de las negociaciones estatales y de la capacidad de los partidos para alcanzar acuerdos en cada municipio.
Por ahora, la alianza está sobre la mesa; la decisión de competir juntos en San Miguel de Allende todavía está por resolverse.