
La actualización del programa de desarrollo urbano busca establecer dónde podrán construirse nuevas viviendas, comercios e industrias y qué zonas deberán conservarse. El proceso apenas se encuentra en la segunda de siete etapas.
San Miguel de Allende, Guanajuato.– ¿Hasta dónde puede seguir creciendo San Miguel de Allende sin que el agua, los servicios públicos y la infraestructura queden rebasados?
Esa es una de las preguntas que deberá responder la actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial (PMDUOET), con el que el municipio pretende establecer las reglas que orientarán su crecimiento durante las próximas décadas.
El proceso se encuentra actualmente en la segunda de siete fases y contempla revisar no solamente el crecimiento de la cabecera municipal, sino también su relación con comunidades rurales y otros centros de población.

EL AGUA SERÁ UNO DE LOS FACTORES PARA DECIDIR DÓNDE SE PUEDE CONSTRUIR
Uno de los puntos relevantes de la actualización será determinar si las diferentes zonas del municipio cuentan con capacidad suficiente para recibir nuevos desarrollos.
Para ello se analizarán factores como disponibilidad de agua potable, drenaje, energía, caminos, transporte, movilidad, espacios públicos e infraestructura, además de las condiciones ambientales de cada zona.
La intención es que la autorización de viviendas de alta densidad, industrias o desarrollos de mayor escala corresponda con la capacidad real del territorio y no genere posteriormente problemas por falta de servicios.
El presidente municipal Mauricio Trejo señaló que uno de los fenómenos que deberá analizarse es el avance de la mancha urbana sobre terrenos que anteriormente tenían vocación agrícola.
«Se va a empezar a ver cómo ha crecido nuestra ciudad, hacia dónde ha crecido nuestra ciudad, donde las zonas que son denominadas de uso agrícola ya no son usadas para agricultura; es más, que ya quedaron absorbidas por la mancha urbana», indicó.
NO TODO EL TERRITORIO TENDRÁ EL MISMO TIPO DE DESARROLLO
La propuesta busca definir una vocación para las distintas zonas del municipio.
Esto implicaría establecer dónde puede concentrarse la vivienda, en qué lugares pueden desarrollarse actividades comerciales o industriales y qué áreas necesitan mantenerse bajo criterios de conservación.
También se plantea que los nuevos sectores habitacionales tengan cerca comercios y servicios compatibles, formando centros de barrio que permitan disminuir desplazamientos hacia otras zonas de la ciudad para realizar actividades cotidianas.

Trejo explicó que aspectos como la disponibilidad de agua, energía y capacidad de los servicios de seguridad deberán considerarse al definir qué tipo de crecimiento puede soportar cada zona.

TAMBIÉN SE DEFINIRÁ DÓNDE NO DEBERÍA CONSTRUIRSE
El documento no solamente determinará las áreas susceptibles de desarrollo.
La actualización contempla identificar y proteger áreas naturales, terrenos agrícolas, cuerpos de agua, arroyos, zonas de recarga de acuíferos y paisajes, además de detectar terrenos con riesgos por inundaciones, pendientes o erosión y aquellas áreas que no sean aptas para construcción.

Este punto cobra especial relevancia porque las reglas que resulten del proceso podrán convertirse posteriormente en una referencia para la autorización de proyectos, obras e inversiones dentro del municipio.
HABRÁ CONSULTA PÚBLICA
El programa todavía no está terminado.
Después de los talleres que ya se han realizado, el municipio prevé abrir una consulta pública para que habitantes y diferentes sectores puedan participar en la definición de la visión de San Miguel de Allende hacia 2050.
Una vez concluida la actualización, el nuevo instrumento servirá para orientar obras, inversiones, permisos, políticas públicas y acciones de conservación.

Así, más que definir únicamente dónde aparecerán nuevas colonias, el proceso deberá responder una cuestión de fondo para el futuro de San Miguel: cuánto puede crecer cada zona sin comprometer el agua, los servicios, el medio ambiente y la calidad de vida de quienes ya viven ahí.