San Miguel de Allende, Gto., 31 de octubre de 2025. – En vísperas de las celebraciones por el Día de Muertos, el Gobierno Municipal que encabeza Mauricio Trejo tiene todo listo para recibir a las familias sanmiguelenses que acudirán este fin de semana a honrar la memoria de sus seres queridos.

El Jardín Principal, las plazas públicas y los camellones lucen decorados con flores de cempasúchil, llenando el corazón de la ciudad de color, tradición y simbolismo, para iluminar el camino de la memoria y mantener viva una de las celebraciones más significativas de México.

De manera simultánea, las cuadrillas municipales intensificaron las labores de limpieza, pintura, poda y mantenimiento en los panteones municipales, con el objetivo de ofrecer espacios dignos, ordenados y seguros para las miles de familias que los visitarán durante estos días.

Entre los recintos intervenidos se encuentran los panteones Luz Eterna, Guadalupe, Los Rodríguez y San José de los Allende, los cuales ya se encuentran listos para recibir a la población. En tanto, el panteón de San Juan de Dios permanecerá cerrado debido a los trabajos de conservación que se realizan por su alto valor histórico y patrimonial.

“Invitamos a todos los ciudadanos a que acudan a visitar en estos días a sus fieles difuntos en esos espacios que están ya listos y preparados para recibirlos. Son lugares perfectamente seguros; somos un municipio muy seguro, donde podemos salir a caminar y vivir estos espacios públicos, porque los panteones también son espacios de encuentro y memoria preparados especialmente para estos días”, expresó Laura Adriana Flores, titular de Servicios Públicos y Calidad de Vida.

Asimismo, el Gobierno Municipal recordó a los sanmiguelenses que aún no han realizado el refrendo de sus espacios en los panteones municipales, la importancia de hacerlo a la brevedad para preservar y cuidar los lugares de descanso eterno de sus familiares.

Con respeto, tradición y amor por la memoria, San Miguel de Allende se prepara para vivir un Día de Muertos con esencia sanmiguelense, donde cada flor y cada altar reflejan la conexión entre la vida y la eternidad.